EL PLANTEAMIENTO DEL HUERTO.

 No podemos confiar sólo a formulaciones ajenas el planteamiento de nuestro huerto/jardín. El trabajo de nuestra intuición es mucho más importante de lo que parece, sobretodo si la añadimos a lo que hemos aprendido de nuestros  vecinos, libros, profesores...  el complemento intuitivo es importante porque significa avanzar.

Los huertos tradicionales son un buen ejemplo de ello, son lugares donde se combina el saber ancestral con los gustos particulares del dueño, hecho que posibilita nuevas variables de cultivo. Las asociaciones vegetales que así se producen pasan un filtro de efectividad a través de los años y se acaban estabilizando en combinaciones que tienden a permanecer. Aqui podemos ver huerta de montaña, donde todo (espacio, tiempo y material) se aprovecha al máximo; donde han cristalizado asociaciones vegetales muy efectivas: Tagetes, como bonitas, nematicidas y atrayentes de polinizadores;  Caléndulas como fungicidas, bonitas y  medicinales; y Crisantemos como insectífugos y decorativos. Éstas plantas, sembradas junto con otras flores de otoño, ayudan a los polinizadores a mantenerse en una estación fría y dificil,  y  se combinan con toda la huerta comestible.

          stercolero

Durante el buen tiempo han estado acompañadas por claveles, malvas, capuchinas y medicinales diversas. Por supuesto que todo acaba en un montón de compost que se aprovecha al año siguiente...

 En un entorno así los problemas de la huerta son menores y casi nunca es necesario efectuar tratamientos plaguicidas, tán sólo alguna aplicación preventiva y/o fortificante.

Si buscásemos las causas de éste aparente milagro las encontraremos en la suma de multitud de pequeñas acciones que tienen su fundamento en la dedicación, el  sentido común y la intuición personal más que en sabias formulaciones y acurados planteamientos de diseño en la huerta.

Share this